Historiador se arriesgó a ser decapitado filtrando secretos del ISIS

(A Todo Momento) — Se dejó crecer el pelo y la barba y llevaba los pantalones acortados prescritos por los extremistas. Se obligó a presenciar decapitaciones y lapidaciones para poder oír a los verdugos decir los nombres de los condenados y sus supuestos crímenes.

De día caminaba por las calles de la Mosul ocupada, charlando con vendedores de la ciudad y combatientes del grupo extremista Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés), visitando a amigos que trabajaban en el hospital, intercambiando información. 

Por la noche, de forma anónima desde su habitación a oscuras, Mosul Eye (Infobae reportó en julio sobre su trabajo en Irak) le contaba al mundo lo que estaba ocurriendo. Si lo atrapaban, lo ejecutarían también a él.

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Mas de tres años

 Su doble vida se ha convertido en una carga demasiado pesada. Extraña su nombre.

Sus secretos lo consumen, le roban la energía que preferiría utilizar para su tesis doctoral y para ayudar a reconstruir Mosul. En conversaciones con AP, se mostró angustiado sobre cómo poner fin al anonimato que lo asfixia. Tomó su decisión.

Mosul Eye (un juego de palabras que podría traducirse como “El investigador de Mosul”) es Omar Mohammed, historiador, académico, bloguero. Tiene 31 años.

La revelación de su identidad es para sus miles de lectores y seguidores, para todos sus voluntarios en Mosul inspirados por un hombre al que nunca han visto. Pero, sobre todo, es por el hermano que murió en la última batalla en la ciudad y por su madre en duelo.

“Ya no puedo ser anónimo. Esto es para decir que derroté al ISIS. Ahora pueden verme, y ahora pueden conocerme”, dijo a AP.

En los primeros días después de que los combatientes del grupo ISIS irrumpieran en Mosul, Mohammed empezó a escribir en internet sobre la milicia radical desde su cuenta de Facebook.

Pero un amigo le dijo que corría el riesgo de que lo mataran, de modo que en esos primeros días se hizo una promesa a sí mismo: no confiar en nadie, documentarlo todo.

Era un profesor recién titulado con reputación de tener ideas seculares y perdió su empleo en la universidad. Pero encontró otra vocación.

“Mi trabajo como historiador requiere de una visión imparcial, a la que voy a adherirme y guardarme mi opinión personal para mí”, escribió ese primer día, el 18 de junio de 2014.

Mas que información

Mosul Eye se convirtió en una de las principales fuentes de noticias para el mundo exterior sobre los milicianos del ISIS, sus atrocidades y cómo transformaron la ciudad en una grotesca sombra de sí misma.

Durante las plegarias del viernes, Mohammed fingía entusiasmo. Coleccionaba piezas de propaganda para compartirlas luego en internet. Tomaba té en el hospital, buscando información.

Buena parte de lo que descubría terminaba en el blog. Otros detalles los guardó en su computadora por temor a revelar su identidad. Algún día, prometió, escribiría historia con ellos.

Fuentes 

Al principio, los datos más sensibles procedían de dos buenos amigos: un médico y un joven que había dejado los estudios en la escuela secundaria y se había sumado a una división de inteligencia del ISIS.

En ocasiones, la información de Mohammed incluía fotos de los combatientes y comandantes, así como biografías armadas de forma discreta con fragmentos de información reunidos en su vida cotidiana, la de un académico sin empleo que vivía en su ciudad.

“Utilicé los dos personajes, las dos personalidades para que se sirvieran una a otra”, explicó. Amplió su actividad a una página de Facebook y a una cuenta de Twitter para transmitir información en un momento en el que apenas salían noticias.

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