Factor C y salud por Bartolomé Finizola Celli

Imagen cortesía de internet

(Redacción A Todo Momento) El término “Factor C” fue propuesto en la década de los 90 por el filósofo y educador chileno Luis Razeto, en el marco de su teoría sobre economía de solidaridad, en la cual “la solidaridad se hace presente, se introduce dentro de la economía y se produce, se distribuye, se consume y se acumula con solidaridad”. Este autor así mismo diferencia entre economía de solidaridad y economía solidaria, ya que esta última se refiere a “la economía que se hace en cierto modo, un poco más o menos fraterna, más solidaria, pero cuando se dice economía de solidaridad es economía hecha con solidaridad”.

Señala Razeto que en la teoría económica clásica capitalista, se mencionaban tres factores productivos: la tierra, el capital y el trabajo. Posteriormente las teorías neoclásicas los redujeron a dos: capital y trabajo, porque dijeron que la tierra al final es capital y en las propuestas modernas, se aceptan como factores de producción, la fuerza de trabajo, los medios materiales, la tecnología, el financiamiento y la gestión.

Producto de su observación de experiencias de economías de solidaridad, economía popular y cooperativas, concluyó que además de los cinco factores mencionados, hay un factor adicional que él denominó “Factor C”, porque con esta letra comienzan en diferentes idiomas, palabras que expresan parte del significado de integración humana, como por ejemplo cooperación, comunidad, compartir, colectividad y comunión.

El “Factor C” viene a ser entonces la unión de consciencias, voluntades y emociones en pos del logro de determinados objetivos, ya que se comparten conscientemente objetivos y propósitos, así como la voluntad de querer realizarlos y el resultado de los éxitos y fracasos individuales y grupales.

Organizaciones que tienen comparables y similares fuerzas de trabajo, medios materiales, tecnología, financiamiento y gestión, tienen resultados diferentes cuando se toma en cuenta el “Factor C”, ya que su existencia potencia tanto al individuo como al grupo y estimula el apoyo externo y la incorporación de nuevos miembros a la institución.

El Padre Luis Ugalde SJ, planteó en una conferencia en el año 2013, sobre la necesidad de actuar con las cuatro C: Consciente de su rol en el mundo, en su país, en su ciudad, en su institución o en su familia; Competente, o sea, conocimiento con capacidad de acción; Compasivo, que desde el punto de vista etimológico, viene de compadecer, de “padecer con” el otro y finalmente Comprometido, ya que se debe ir a la raíz del problema y con creatividad, plantear la propuesta y actuar en la solución.

El prefijo “co” significa hacer algo junto, en equipo y en efecto en Venezuela existen muchas experiencias derivadas de instituciones de salud que tienen el factor C, además de los otros factores de producción, cuyo resultado ha sido positivo y su estudio puede contribuir al diseño de modelos exitosos de salud.

Como contraposición al “Factor C”, derivado de observaciones de diferentes instituciones incluyendo las del sector salud, hemos identificado el “Factor D” como inverso al “Factor C”. El prefijo “des” denota negación, por ejemplo desunión, desorganización, desorden, deshacer, descuidar, o sea todo lo contrario a “Factor C”.

El factor comunidad, “Factor C”, como sociedad civil organizada es fundamental para potenciar la gestión de salud. Las múltiples causas de los problemas de salud, requieren para su solución una acción multisectorial que debe incorporar a todos los involucrados, en donde uno de los protagonistas es la comunidad organizada.

El estudio de casos exitosos, puede ser un mecanismo que contribuya a construir una propuesta ante el problema de salud nacional.

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