La seguridad ciudadana es uno de los puntos en los que el Gobierno ha destinado más de 20 proyectos que, en su mayoría, son renovaciones de iniciativas ya propuestas, visto que ninguno de estos planes parece lograr que Venezuela descienda al tercer puesto en el ranking del país más violento del mundo.
Analistas especializados en este tipo de problemas refieren que es grave la creación de más instituciones de seguridad sin que se haga una evaluación de planes anteriores para abordar el problema de raíz.
El país, que ocupa el tercer lugar mundial en violencia, según las Naciones Unidas, destina un artículo de su Constitución a garantizar la seguridad ciudadana. En el artículo 55 de la carta Magna se lee: “Toda persona tiene derecho a la protección por parte del Estado a través de los órganos de seguridad ciudadana regulados por ley, frente a situaciones que constituyan amenaza, vulnerabilidad o riesgo para la integridad física (…)”.
El Gobierno del presidente Hugo Chávez Frías enmarcó en un primer momento el tema de la inseguridad y la violencia como una consecuencia de la falta de misiones sociales y educativas que ayudaran a los sectores populares a aumentar su desarrollo.
Al accionar la generación de programas sociales, la llegada de la Revolución Bolivariana se caracterizó desde su primer año por poner a la Guardia Nacional a la orden de la seguridad pública.
Al menos 20 planes de seguridad emprendió desde su llegada al poder,el presidente socialista, en cuyo mandato también se registraron más de 160 mil asesinatos en el país según cifras del Comité de Familiares de las Víctimas (Cofavic) hasta hace dos años.
Durante sus continuos discursos, el hoy nombrado comandante de la Revolución destacaba que no era su culpa directa el problema de la violencia y que en muchos casos las cifras eran “manejadas por la derecha” para hacer campaña en su contra.
La creación de “A Toda Vida Venezuela”, la aprobación del proyecto de desarme de la población y la inversión para aumentar los núcleos de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES) fueron parte de los últimos programas aprobados por el presidente Chávez.
En su primer año de Gobierno, el actual mandatario Nicolás Maduro, nombrado por el propio Chávez como “su hijo” y sucesor, ha realizado reformas policiales y relanzamientos de planes de seguridad como resultado de un intenso periodo de protestas lideradas por sectores de la oposición durante casi cuatro meses de 2014.
Estos planes y reformas son parte de los puntos que integran el constante llamado a la paz que ha hecho el Gobierno.
La presidenta de Cofavic, Liliana Ortega, señaló a 6to Poder que “la seguridad ciudadana de un país no depende de la creación de nuevas policías ni de nuevos organismos de seguridad, sino de que en primer lugar haya una política de Estado que permita desarrollar programas vinculados con el tema del auge de la violencia y de la inseguridad”.
En el caso venezolano, el principal elemento potenciador de la violencia es la impunidad, expresó Ortega al tiempo que resaltó que 98,5% de los casos de violaciones de Derechos Humanos han quedado impunes en el país.
“En Venezuela, si algo tienen asegurado los que cometen crímenes o delitos contra los derechos humanos es que no van a ser juzgados ni van a recibir ninguna sanción (…) sus juicios van a ser en la mayoría archivados, o ni siquiera van a abrirse desde el punto de vista procesal”, dijo.
Relanzamiento de planes y una nueva tarea contra la corrupción
En mayo de 2013 se hizo el lanzamiento del Plan Patria Segura, encabezado por el presidente Nicolás Maduro quien señaló que el problema “más importante que tenía la sociedad venezolana por resolver es la criminalidad”.
A mediados de 2014, desarrolladas las dos primeras fases de este plan, se registró una reducción de 57% de secuestros y 17% de homicidios, según señaló el para entonces ministro de Interior, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres.
Un “relanzamiento” de este proyecto fue anunciado por el presidente Nicolás Maduro a finales de octubre durante un acto en el que se designó a la A/J Carmen Meléndez como la nueva ministra para las Relaciones de Interior, Justicia y Paz luego de que muchas muertes enmarcaran el año 2014, como las de una ex reina de belleza, un diputado oficialista y un líder de un colectivo vinculado con el chavismo.
En este mismo acto fue anunciada la reforma policial nacional, a cargo de Fredy Bernal, para “corregir todo lo que está mal” en los cuerpos de seguridad del Estado, según afirmó Maduro.
El director del Observatorio Venezolano de Violencia, Roberto Briceño León, indicó a 6to Poder que este ente “es una comisión más y un organismo más para intentar hacer ver que se está haciendo algo. Lo mismo pasó con la Comisión Nacional para la Reforma Policial (Conarepol) creada en el 2006, todas sus recomendaciones más importantes eran que los cuerpos de policías estuvieran dirigidos por policías y sacar a la Guardia Nacional Bolivariana de la seguridad urbana, pero se ha hecho lo contrario a eso.
Qué argumento pueden tener los planes de seguridad si se miden por sus resultados (…). Si después de 20 planes de seguridad lo que tenemos es un mayor nivel de homicidios, de robos y de inseguridad, no podemos decir que los planes han sido eficientes” afirmó Briceño.
En conjunto con esta reforma policial se activó la continuidad del Plan Desarme, aprobado por el Ejecutivo a finales de septiembre de este año, y que hasta el momento ha recibido más de 10 mil tipos de armamento entre los incautados y los de desarme voluntario, informó la ministra para las Relaciones de Interior, Justicia y Paz, Carmen Meléndez.
Además, se aumentó la presencia militar en las calles junto con el relanzamiento de Plan Patria Segura.
“La población piensa que los militares en la calle pueden disminuir la inseguridad, pero la experiencia en Venezuela y en todos los países es que no es así; da una sensación de tranquilidad pero, en general, los militares no están acostumbrados a las labores de seguridad; su preparación es para la guerra, pero la seguridad ciudadana es lo contrario a una guerra, es la construcción de ciudadanía”, agregó Briceño.
En uno de sus recientes discursos el presidente Maduro prometió una “profunda depuración del sistema policial”, y el presidente de la Comisión Presidencial para la Transformación del Sistema Policial, Freddy Bernal, ha resaltado su compromiso para “depurar” los cuerpos policiales y reestructurarlos, a petición del presidente Maduro, para liberarlos de las mafias corruptas. Pero el problema de la inseguridad, aunado a los deterioros económicos, siguen preocupando al venezolano de a pie.
Para Briceño la solución es enviar “un mensaje de paz, encuentro y respeto a las leyes, así como de respeto a la normativa y a la institucionalidad por parte de las autoridades, y aumentar las funciones de la policía para proteger la población, no para proteger a los funcionarios, sino para el ciudadano afectado”, resaltó.
Estos han sido los Planes de Seguridad desde el 2000
–Sistema de Protección Popular de la Paz (2014)
-Plan Nacional de Desarme (2014)
-Plan Patria Segura (2013)
-Misión A Toda Vida Venezuela (2012)
-Guardia del Pueblo (2009)
-Madrugonazo al Hampa (2009)
-Operación Cangrejo (2009)
-Dispositivo Bicentenario de Seguridad (2009)
-Plan Autopista Segura (Distrito Capital) (2009)
-Plan Noche Segura (2009)
-Plan Ruta Segura (Distrito Capital) (2008)
-Plan Caracas Segura (2008)
-Plan Estratégico Nacional de Convivencia y Seguridad Ciudadana (2006)
-Plan Integral de Seguridad Misión Caracas (2003)
-Plan Piloto de Seguridad (2003)
-Plan Nacional de Control de Armas (2002)
– Plan Confianza (2001)
-Plan Estratégico de Prevención de la Violencia (2001)
-Plan Bratton (Alcaldía Metropolitana de Caracas) (2000)
Vía 6to Poder
