
Residentes de los sectores Las Pilas, Avenida Principal de Pueblo Nuevo y Gran Avenida de San Cristóbal despertaron ayer a las 4:00 am con las detonaciones de las armas utilizadas por los funcionarios de la GNB, Politáchira y PBN para disparar bombas lacrimógenas y perdigones.
Las acciones se extendieron a las avenidas 19 de Abril, España, Barrio Sucre, Las Acacias y Obelisco de la Colonia Italiana. “Los ataques fueron desmedidos y desproporcionados”, indicó Diana Colmenares, de Barrio Sucre.
Vecinos de Altos de Altamira, en Pueblo Nuevo, informaron que los ciudadanos de esa zona que fueron detenidos, sacados de sus residencias y llevados a la sede de la PNB por reclamar el uso excesivo de gases lacrimógenos, son Maribel Medina, Juan Villarreal, Johana Carrero, Carolina Laguado y Javier Angeluci. Señalaron que estaban afectando la respiración de sus hijos. También reportaron dos personas lesionadas por perdigones.
A las detonaciones siguió el retiro de las barricadas que ocuparon calles y avenidas de la capital de Táchira durante seis semanas, y la ocupación militar de esas áreas por 600 agentes.
El ataque con gases y perdigones se prolongó por siete horas mientras los manifestantes respondían con piedras y morteros. “Qué cosa tan difícil. Me desperté con un estruendo horrible, todo asustado. Dispararon gas a los apartamentos. Ellos se quedaron ahí y mientras limpiaban la barricada le daban gas a la gente. Fueron más de seis horas”, señaló Alex Boscán, residente de Pueblo Nuevo.
“Ayer culminaron las reuniones con los representantes de Unasur sobre la supuesta paz y hoy sucede esto en San Cristóbal. No entendemos”, expresó Carmen González, habitante del mismo sector.
Tras la retirada de los uniformados, las barricadas de Gran Avenida y del Hogar de Ancianos San Pablo fueron colocadas nuevamente por los manifestantes.
Vía, El Nacional