Existen personas en el mundo que asumen ciertas posturas por sus ideales, otros defienden ideologías por el simple hecho de buscar algún interés en particular. Tal es el caso de José Zambrano, antiguo dueño del intervenido Banorte y prófugo de la justicia venezolana por pertenecer al grupo de los ex banqueros señalados por el ex presidente Hugo Chávez por “robar al pueblo”.
En entrevista ofrecida al diario El Mundo del seis de noviembre de 2009, José Zambrano indicó que era un corredor de seguros en los años 90, la cual era una época en la que tomó una mínima participación en el Banco Canarias cuando su dueño era Eligio Cedeño; mientras tanto laboraba para Seguros La Seguridad.
Zambrano dice haber tomado el segundo camino: “Tengo lo que tengo por trabajo, trabajo y más trabajo. Se lo puedes preguntar a quién quieras, en esta oficina yo paso hasta 18 horas al día. Mi asistente me regaña”.
“Nadie me puede culpar por el amor que siento por el ser humano. Ni por querer ser responsable con mis empleados y los que me rodean”, dijo en aquella entrevista. Varias informaciones cercanas al sector financiero aseguran que Zambrano es un banquero con filiación socialista.
En la columna de la periodista Marianella Salazar publicada el 16 de diciembre de 2009 en el diario El Nacional aseguró que el ex banquero estuvo privado de libertad en la antigua Disip, ya que estaba solicitado por el caso de los bancos intervenidos por el Ejecutivo nacional.
Actualmente el ex banquero se encuentra en Miami, en los Estados Unidos, donde su fundación ofreció un simposio anual denominado “Democracia en las Américas”, el cual incentiva a los jóvenes, instituciones y organizaciones de américa latina, luchar por la libertad y la democracia.
Parece contradictorio que un ciudadano prófugo de la justicia por “robar los ahorros de los venezolanos” y además estar vinculado a la causa “revolucionaria” asuma la actitud de un activista que defiende a capa y espada la libertad y la democracia.
Los gobiernos “chavistas” que han estado en el poder en Venezuela estos últimos 15 años se les conoce en el mundo por violar los derechos humanos y limitar la libertad de expresión, lo cual pone en entredicho la lucha de los ideales de José Zambrano.
Neomar Bonilla

