
Más de 20 países han recibido crudo venezolano en condiciones preferenciales. En 2005 la política de cooperación energética se afianzó con la creación de Petrocaribe, convenio que establece un plazo de pago de 15 a 23 años, con 2 de gracia y una tasa de interés de entre 1% y 2%. “Prácticamente regalado”, afirman analistas. Sin embargo, las necesidades financieras, en un contexto en el que se plantea la revisión del precio de la gasolina, amenazan con poner límites a la solidaridad petrolera.
Cálculos sobre datos oficiales, recopilados por Orlando Zamora, ex jefe de la División de Análisis de Riesgo Cambiario del Banco Central de Venezuela, muestran que entre 2006 y 2013 los suministros petroleros a través de los acuerdos de cooperación, incluido Petrocaribe, sumaron 54,9 millardos de dólares.
Cuba aparece como la nación más beneficiada: absorbe 39% del valor total de los envíos. Además, desde el año 2000 ha recibido 1,7 millardos de dólares en créditos, 375,2 millones de dólares en donaciones de servicios y alimentos, y 332 millones de dólares para proyectos eléctricos y de telecomunicaciones.
Zamora detalla que cuatro países aliados políticos, además de la isla, se llevan 66,1% de los despachos de crudo: Argentina, República Dominicana, Jamaica y Nicaragua. Los últimos tres, que forman parte de Petrocaribe, son también los únicos que, según el balance de gestión de Pdvsa, retribuyeron a Venezuela por el aporte de crudo.
El financiamiento incluye un tope de 50% de compensación de la deuda a través del intercambio de bienes y servicios. Guyana, Nicaragua, República Dominicana y Jamaica envían arroz, aceite, azúcar, café, caraotas, carne, leche, aceite de palma, ganado vivo, alimentos para animales, pastas alimenticias y clínker, materia prima del cemento. El total del despacho el año pasado llegó a 640.000 toneladas métricas de productos: una caída 10% con respecto a 2012.