Astrónomos descubrieron la primera exoluna

(A Todo Momentos) — Dos astrónomos de la Universidad de Columbia presentaron este miércoles una asombrosa evidencia sobre el descubrimiento de la primera luna fuera de nuestro sistema solar. Existen numerosos planetas fuera de nuestro sistema solar, es decir exoplanetas, pero no se había confirmado hasta ahora la existencia de una exoluna alrededor de alguno de ellos.

La potencial luna tiene el tamaño de Neptuno o Urano, y el planeta que orbita es tan grande como Júpiter. Ambos estarían a unos 8.000 años luz.

Los autores del estudio, Alex Teachey y David Kipping, evaluaron 284 planetas fuera de nuestro sistema solar que habían sido descubiertos por el Telescopio Espacial Kepler de la NASA.

Solamente uno de los planetas mostró indicios de una posible luna: un planeta alrededor de la estrella conocida como Kepler-1625, que es aproximadamente del tamaño de nuestro sol, pero más vieja.

En octubre del año pasado, los dos apuntaron el Telescopio Espacial Hubble hacia la estrella a fin de verificar _ o descartar _ la posibilidad de que hubiese una luna orbitando el planeta Kepler-1625b.

Estaban en busca de una segunda atenuación temporal de la luz de la estrella. La atenuación principal en la luz sería el planeta cruzando delante de su estrella. Otra atenuación podría ser una luna, que se denomina exoluna, por estar fuera de nuestro sistema solar.

El telescopio Hubble, más preciso y poderoso, detectó una segunda y menor atenuación en la luz tres horas y media después de que el planeta pasó delante de la estrella, “como un perro con una correa siguiendo a su amo”, dijo Kipping. El periodo de observación, sin embargo, terminó antes de que la luna pudiese completar su tránsito. Por eso los astrónomos quieren volver a hacer observaciones con el Hubble, si se puede a inicios del próximo año.

Pese a la evidencia, Teachey resaltó la necesidad de ser cautelosos.

“La primera exoluna es obviamente una afirmación extraordinaria y requiere evidencia extraordinaria”, dijo Teachey. “Además, el tamaño que hemos calculado para esta luna _ aproximadamente de tamaño de Neptuno _ no había sido previsto y esa es otra razón para tener cautela”.

Sus conclusiones fueron publicadas en la revista Science Advances.

AP

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