¡Ya era hora! | Por Armando Martini

(A Todo Momento) — ¡Ya era hora! | Por Armando Martini Pietri @ArmandoMartini

Llego el momento de la certidumbre. La ciudadanía hoy conoce quién es quien dentro de la oposición y queda en libertad verdadera, real, de decidir, sin manipulaciones ni embustes, definirse entre dos posibilidades.

La que proclaman quienes han decidido atar su futuro a la suerte de la dictadura, Maduro y PSUV, socios colaboradores por convicción, timoratos, pusilánimes, negociadores, dialogantes. Y la digna, de los que se niegan a reconocer la fraudulenta Asamblea Cubana Constituyente y todo lo que de ella se derive. Son los auténticos, valientes, perseverantes, sin ambigüedades ni medias tintas, coherentes, con la verdad por delante por dura que sea, de principios éticos, valores morales, y comprometidos con el rescate de las buenas costumbres ciudadanas.

El absolutismo tiránico y encubridores opositores oficialistas perdieron toda credibilidad y confianza ciudadana. Poco les importa, están empeñados en continuar gozando de las prebendas y privilegios que a costa del pueblo disfrutan. Dinero para ellos, aunque sea en yuan, unidad básica del renminbi.

Maduro no tiene ni quiere vuelta atrás, no le interesa saber de rectificaciones a menos que sean para profundizar y consolidar el proyecto castro comunista, por eso busca la ayuda tarifada de infames como José Luis Rodríguez Zapatero y los gilipollas de Podemos ávidos de poder y euros, aunque no de ducha. Aprovecha a la oposición hambrienta de reparto, aceptando gustosa migajas y limosnas, con la tradicional excusa pendeja de “los espacios”. O sea, los que el sistema del cual son coautores les permite.

A Maduro, secuaces que le acompañan y apoyan descarnados, sin adornos ni paliativos, poco les importa que los denuncien como violadores de los Derechos Humanos, vinculados a Odebrecht, crímenes de lesa humanidad, o por cualquier expediente en el Tribunal Internacional Penal de la Haya. Ni siquiera les conmueve el hambre y miseria que sufre Venezuela. ¡Los tiempos políticos no son los mismos de hambre, cuidado con la furia de un pueblo harto y fracasado en su paciencia!

Ya se despejaron las dudas, están los sinvergüenzas traidores al mandato ciudadano del 16J, al que siempre se opusieron, pero sin el coraje para expresarlo, participan en “elecciones” convocadas por la irrita y fraudulenta constituyente cubana, para recibir desechos y lametones que entrega la dictadura para que la legitimen y laven la cara en negociaciones que sólo retrasan lo inevitable, la ruptura y transición.

Más del 85% grita en las calles ¡cambio ya, fuera Maduro!, porque sobrelleva las consecuencias de la equivocada política que ni sabe cómo ni quiere saberlo, resolver los problemas que afligen a la sociedad a la cual ha engañado insistente.

La oposición se define, entre la oficialista que promueve cohabitación y corrupción, marionetas de saltimbanquis y bufones que se aprovechan, muestran poco ánimo, falta de valor para emprender acciones, enfrentarse a dificultades, que se presentan como equilibrados, producto y victimas del miedo inducido al Gobierno que se dice fuerte. Y aquellos, dirigentes, realistas y objetivos, que saben al régimen débil, enfermo y en etapa terminal.

Alrededor, la comunidad internacional confundida entre dimes y diretes, maniobras, mentiras, medias verdades, múltiples puntos de vista de politiqueros infiltrados, políticos imberbes y espontáneos, ahora sabrá con exactitud y sin intermediarios, a quien apoyar, dar respaldo y creerle.

En los partidos políticos al igual que en la ciudadanía, también se está dando esa decantación y purga. Ha sido lenta, pero comenzó. La salida de Florido de Voluntad Popular evidencia la situación. Ya sucedió en UNT con Timoteo Zambrano y Enrique Márquez, y las muchas amenazas que ha sorteado Rosales de otros dirigentes que amenazan con dejarlo, pero aún se mantienen por un bozal de arepas.

La tragedia de Primero Justica con la atolondrada y mentecata postura del ex candidato presidencial coloca a Julio Borges en una situación difícil que tendrá que afrontar. AD, por el contrario, se enterrará con Ramos Allup y sus forzadas decisiones que pocos entienden, acompañado por el parapeto de Falcón y su carga maletas parlamentario. Escenario que obligan a los diputados en la Asamblea Nacional a un reacomodo, que revisará el pacto de otrora, 2015, como está planteado.

María Corina Machado, Antonio Ledezma, Diego Arria, los países del mundo democrático, Luis Almagro, ABP, VENTE, la plataforma SoyVenezuela, y muchos grupos e individualidades, plenas de valiosos ciudadanos, que han mantenido una posición transparente, única, valerosa y coherente en el tiempo, demostrando ser estadistas, hoy reconocidos, valorados positivamente por la mayoría de los estudios de opinión y el ambiente internacional, en el cual el oficialismo opositor ya nada más tiene que buscar, quedaron al descubierto. Los días por venir serán vitales para la definición del juego opositor.

Hay que sostener el optimismo en alto y la fe en que tendremos un mejor futuro. El régimen tiene los días contados, y no por un golpe militar o una intervención extranjera, sino por iniciativa ciudadana y popular. La fuerza del pueblo. Es inevitable un cambio, la crisis social, económica, política y ética hace estragos sin contemplaciones; no tengan duda de que quienes sostienen esta ignominia, serán señalados y tendrán que someterse a la justicia.

No hay excusas, o estas con la dictadura y sus cómodos cooperantes o con quienes no apoyan esta desgracia que nos tocó vivir. Ya estas al corriente de quién es quién, imposible alegar engaños y el siempre ventajoso no sabía. Es hora de una oposición seria, valiente, corajuda, con Venezuela primero y uniformidad de criterios. No más pensar individualmente, tenemos que transformarnos en un equipo vinculado, cohesionado y unido.

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