El rescate de Venezuela

Por Francisco Paz Yanastacio

Al momento de escribir este artículo, sin que oficialmente haya comenzado la “Toma de Caracas”, los logros son evidentes. Con el despliegue de fuerzas policiales, militares y parapoliciales lo único que ha podido dejar claro el gobierno es que Venezuela está secuestrada. Y el secuestro es perpetrado por una camarilla de felones que, en su desesperación, solo muestran el inconmensurable terror que les corroe.

La jornada del 1S, que ha logrado la más grande y entusiasta movilización del país que jamás se haya visto, es un paso firme hacia la liberación de Venezuela, de la peor dictadura de su historia. Y las estupideces que el gobierno ha venido cometiendo desde hace días para impedirla han puesto en evidencia que el único recurso por el que tratan de permanecer en un poder, cuyo ejercicio los ha deslegitimado, es la represión.

Negar a los venezolanos que ejerzan sus derechos políticos es la única respuesta que consiguen en su debacle. La confesión de que son consientes de la precariedad del apoyo electoral que tienen, revelada por la intención manifiesta y desvergonzada de que no quieren contarse en un revocatorio, parece tenerlos convencidos de que su último reducto es la represión. En eso el 1S tiene la importancia de marcar el punto de no retorno de un régimen que, para subsistir, ha decidido desprenderse de todo vínculo con el Estado de Derecho.

El secuestro en que mantienen al país, que tratan de ocultar con la detención de dirigentes de la oposición, la expulsión de periodistas, el cierre de carreteras, las presiones ejercidas contra los medios de comunicación, entre otros delitos accesorios a ese secuestro, ha sido develado para disipar toda sombra de duda sobre el talante dictatorial de esta plaga que se ha posado sobre Venezuela.

La buena nueva es que la población está convencida de que debe liberar a Venezuela de ese secuestro y que cuenta para ello con la indeclinable voluntad de continuar y culminar la lucha. El 1S, que no era más que una protesta constitucionalmente garantizada para exigir el cese del miedo al revocatorio por parte de la camarilla que ostenta el poder, fue convertido, por la estupidez represora de los esbirros, de la “Toma de Caracas” en el inicio del rescate de Venezuela, por los mecanismos democráticos y electorales que están previstos en la Constitución.

Gloria al bravo pueblo de Venezuela que está claro en lo que quiere, que desea libertad, paz, seguridad y progreso. Que no quiere más muerte, represión y hambre. Cansada del militarismo, la sociedad venezolana hará prevalecer la civilidad, único camino hacia la Venezuela que queremos.

Va de suyo que hablo de aquí y de ahora.

Escribe tu opinión