Ignacio Serrano | Analizando el cambio entre los Tiburones y los Tigres

(A Todo Momento) – Qué curioso cómo cambian las cosas. Los Tiburones estaban prendados de Alberto González, desde que les ayudó como refuerzo en la postemporada de 2015. Hicieron lo posible para convencer a los Bravos y finalmente lo adquirieron.

Los Tigres, entretanto, pasaron meses haciendo cálculos con las Águilas, hasta hacerse de Alex Torres, a quien consiguieron dos veces, incluyendo aquella en que la LVBP ordenó revertir la transacción, por ocurrir cinco minutos después de expirado el plazo para hacer pactos en diciembre de 2015.

Esos dos peloteros, tan deseados por sus divisas, fueron traspasados el uno por el otro, esta semana, en el más reciente cambio realizado en la pelota venezolana.

González ahora forma parte del roster de Aragua. Torres pertenece a La Guaira. Veamos los antecedentes de este cambalache y el impacto que puede tener en ambos clubes.

Las dos divisas clasificaron en la campaña 2016-2017, a pesar de que el aporte de ambos fue discreto. El infielder bateó para .231/.286/.253 en 61 juegos. El serpentinero dejó 5.73 de efectividad en 13 presentaciones, 8 como abridor, y terminó fuera de la rotación y del roster.

Ni los bengalíes ni los litoralenses han perdido una pieza que haya sido fundamental en el último torneo. Así que, en principio, pierden poco.

Los salados cuentan con José Castillo, Carlos Colmenares y Reegie Corona, además de Carlos Herrera, Heiker Meneses y los prospectos que puedan reportarse. También tienen a Miguel Rojas, pero hay razones para dudar sobre la venida de los grandeligas.

A Meneses le tocará de nuevo ocuparse del short. Es la posición crucial, mientras que los veteranos pueden cubrir los otros tres puntos de infield.

Torres, en ese sentido, es una apuesta tentadora. El descontrol amenaza con descarrilar su carrera, pero todo lo demás en él, incluyendo la edad (tiene 29 años de nacido) permite pensar que la apuesta vale el riesgo. En su mejor momento, fue un pitcher de impacto en la rotación del Zulia.

Si el carabobeño recupera su carrera, será un premio a muy bajo costo. Sobre todo porque los guairistas únicamente tienen a William Cuevas y algunos jóvenes como Helmis Rodríguez, quienes quizás no reciban autorización de sus divisas, debido a la crisis social, política y económica que sufre Venezuela,

Los rayados, más allá de prospectos, tienen a Yohán Pino y Wilfredo Ledezma, además de los recién adquiridos Luis Chirinos y Guillermo Moscoso, sin contar con que los zurdos Gumercindo González y Gabriel García han estado trabajando como abridores en el beisbol independiente este año.

Así que la tropa de Buddy Bailey tiene brazos suficientes, especialmente después de los dos cambios que cerró con Caracas y Magallanes. Por otro lado, hay razones para temer respecto a la disponibilidad de José Rondón, Marwin González, Hernán Pérez y Eduardo Escobar, todos bigleaguers.

Así que González se convierte en una pieza clave para la primera mitad de zafra en Maracay. Y si el país no se hubiera recompuesto para entonces, tendría la responsabilidad de cuidar alguna de las posiciones del cuadro, de ser posible junto con Argenis Díaz, quien faltó en la 2016-2017 y, como el zuliano, tiene la capacidad de defender las paradas cortas.

Ese es el cambio que cerraron esta semana Tiburones y Tigres.

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