El obispo de Canarias cree que una drag queen es peor que el accidente de Spanair

(Redacción A Todo Momento / Vía Cromosoma X) La semana pasada fue una verdadera montaña rusa de emociones LGBT: por un lado, el tremendo autobús del odio de Hazte Oír, por el otro, la polémica con la drag queen ganadora del carnaval de Las Palmas, que versionó a Lady Gaga y Madonna y pasó de virgen a Jesucristo crucificado en apenas 2 minutos.

Hasta ahí todo normal: homófobos, tránsfobos, lo de siempre, y el resto de la sociedad apoyando a las verdaderas víctimas: los niños transexuales que según Hazte Oír no merecen vivir porque “no existen”.

Francisco Cases ha llevado el odio de la Iglesia a niveles insospechados al humillar a las víctimas del accidente aéreo de Spanair de 2008 en el que murieron 154 personas. ¿Cómo lo ha hecho? Asegurando que el número “blasfemo” de la drag queen es mucho más grave que la muerte de las 154 personas.

La Asociación de Víctimas del vuelo accidentado ha destapado como el obispo nunca había mencionado a las víctimas y lamentan que la primera vez que lo hace sea para menospreciarlas de esta forma. Por supuesto, ya ha pedido perdón, pero como todo buen cristiano, cree que con el perdón se arregla todo y no es así. Esta, y solo esta, es la Iglesia.

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