Tareck El Aissami: lo que hay que saber sobre el vicepresidente venezolano

(Redacción A Todo Momento).- De Tareck Zaidan El Aissami Maddah se dicen muchas cosas pero la mayoría coinciden en dos puntos: la droga y el terrorismo.

El nuevo vicepresidente de Nicolás Maduro ha sido señalado por organismos internacionales de presuntamente colaborar con el narcotráfico y con Hezbolá. Por otro lado él mismo se ha denominado como el verdugo de 70 narcotraficantes que ha puesto en la cárcel. Pruebas fehacientes de ambas afirmaciones todavía no hay.

El nombre y el aspecto físico del dirigente chavista hacen suponer que sus orígenes no son venezolanos. Efectivamente es hijo de sirios-libaneses que llegaron a Venezuela en búsqueda de una vida mejor.

En su casa la militancia política corre por las venas, pues su padre, Carlos El Aissami, fue jefe de la sección de Venezuela del partido Baath de Irak, una coalición pro Sadam Husseim. Shibli El Aissami, tío de Tareck, fue funcionario del régimen del fallecido presidente de Irak.

Origenes

Desde el 12 de noviembre de 1974, el ahora vicepresidente de Venezuela vio la luz del mundo en su natal Mérida, a 660 kilómetros de Caracas, donde hizo parte de una vida juvenil austera, humilde. Luego se mudó a Cagua, en el estado Aragua al centro del país, donde recibió formación militar en la Escuela Básica de la Fuerza Armada Nacional.

Su paso por la facultad de Derecho de la Universidad de Los Andes –en Mérida- le permitió conocer a Adán Chávez, hermano del fallecido jefe de Estado venezolano y quien fue su profesor, su mentor. Desde ahí, El Aissami se mantuvo del lado izquierdo del polo, de la mano de su instructor ideológico, quien lo llevó a formar parte de las filas chavistas años después.

Mientras Hugo Chávez tomaba la presidencia en 1999, dentro de la ULA el dirigente político lideraba un movimiento estudiantil que fue cuestionado por sus propios compañeros, quienes aseguraban que tenía conexiones directas con movimientos guerrilleros. La preocupación estaba justificada por la cercanía de Mérida con la frontera colombo-venezolana.

La web www.soberanía.org relata que mientras el oficialista fue presidente de la Federación de Centro de Estudiantes, los dormitorios del campus universitario sirvieron como guarida de planificación de los insurrectos. “De las 1.122 personas que habitaban en las residencias, tan solo 387 eran estudiantes”, asegura el portal.

Con información aportada por el site: www.verticenews.com

 

Escribe tu opinión