Niños caraqueños resguardan con armas la comida de la basura

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Foto: MIGUEL GUTIERREZ EFE.

(A Todo Momento) — En Caracas hay al menos 10 pandillas de jóvenes y niños que hacen vida en las calles de la ciudad alimentándose de alimentos descompuestos de la basura, aseguraron trabajadores sociales y funcionarios policiales.  Reseñó El Nacional.

Estos grupos, donde además de niños hay jóvenes y adultos, defienden la comida que encuentran en las bolsas de desechos con palos, cuchillos y machetes.

Las pandillas se concentran en zonas donde hay restaurantes y panaderías, para tener mayor garantía de alimentación. Cuando alguno consigue algo, lo comparte.

En algunas zonas ya cuentan con organizaciones que les brindan techo y comida.

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Beatriz Tirado, directora de Ángeles de Calle: organización no gubernamental que ofrece caridad a los más necesitados, dijo a El Nuevo Herald que en el país siempre han existido niños callejeros, pero que la situación actual es más delicada porque hay quienes encuentran más comida en la calle que en sus casas.

Roberto Patiño, que ha establecido 29 comedores públicos para niños en todo el país, coincidió con Tirado en que las comunidades no tienen alimentos y por eso los pequeños están buscando formas para sobrevivir.

En los comedores de Patiño se alimentan unos 1.000 niños de lunes a viernes, pero advirtió que no pueden cubrir toda la demanda.

En Caracas es donde se observan más personas en las calles. En su mayoría son personas que en sus hogares, además de pasar hambre, han sufrido de violencia. Los expertos alertan que esta situación va en ascenso.

¿Tratarán los pandilleros de dejar la vida de la calle alguna vez? “Lo voy a dejar cuando mis niños tengan una oportunidad de una vida mejor”, dijo Liliana conocida como “Caramelo”. La joven dirige las actividades diarias del grupo y decide cuánta comida su “familia” consumirá y cuánto debe guardar para otro día. También zanja los conflictos que surgen en el grupo y les da un abrazo, un beso o una palmada en la espalda cuando es necesario.

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