Política de EUA sobre Cuba exacerbará retos de economía: Moody’s

Una habanera escucha el discurso del presidente Donald Trump, que fue sorpresivamente transmitido en la isla en directo, con traducción simultánea, por el canal Telesur. (EFE)

Redacción A Todo Momento La nueva política del Gobierno de Estados Unidos en torno a Cuba anunciada la semana pasada podría perjudicar el crecimiento económico de la isla, al impactar en el flujo de ingresos, dijo el lunes la agencia de calificación de crédito Moody’s.

La firma indicó que las medidas de Washington se presentaron en momentos en que Cuba afronta desafíos en su balanza de pagos y liquidez por un menor respaldo de su aliado Venezuela.

En un revés para el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba negociado por su predecesor Barack Obama, el presidente Donald Trump ordenó el viernes aplicar con mayor rigor limitaciones a los estadounidenses que quieren viajar a la isla caribeña y restringió los negocios con el Ejército cubano, que es dueño de muchos de los principales establecimientos de la ciudad.

Estas son las expectativas de los cubanos ante la nueva doctrina Trump hacia su país: 

“Impotencia”. Con esa palabra responde una artista del Teatro Guiñol, ubicado en el sótano del edificio Focsa, en La Habana, cuando se le pregunta su opinión sobre la nueva doctrina Trump hacia Cuba.

En medio de un calor africano, un grupo de ocho personas espera para navegar por Internet en una sala que administra el monopolio estatal de telecomunicaciones, ETECSA. La artista del guiñol intercambia criterios sobre el suceso de la semana: la derogación por parte de la administración de Donald Trump de la estrategia de distensión de Obama.

A pie de calle, los cubanos que cobran salarios simbólicos, desayunan sólo café y constantemente se quejan de la ineficacia de los servicios públicos y la incapacidad para mejorar la calidad de vida, la trama política les resulta un fastidio.

Derechos Humanos, democracia o libertades políticas suenan bien, pero no se comprenden en su pleno contexto. Al menos es que lo se deduce de las opiniones vertidas por los que esperan en la cola. Algunos aclaran que lo hacen a título personal, que vieron a Trump por el canal Telesur, y aún no ha leído las nuevas medidas.

Perspectivas

Casi 60 años después del dilatado y estéril pulso político entre las diferentes administraciones de Estados Unidos y los hermanos Castro, un segmento amplio de ciudadanos considera que están en tierra de nadie, en una batalla infructuosa y que jamás les han pedido permiso, ni los gobernantes cubanos ni los estadounidenses. También piensan que en La Casa Blanca siempre ha primado la ingenuidad política, por los reiterados intentos de exportar valores democráticos a una cofradía de autócratas con mentalidad de gánsteres y buscapleitos de barrio.

“Es una narrativa repleta de ambiciones personales, seudoexaltación patriótica y nacionalismo barato, que solo ha servido para cimentar una historia de líderes intransigentes y soberanos que jamás permitieron la injerencia estadounidense. Como cuento está bien, pero esa política de confrontación en los dos lados, ha dejado un único ganador: el régimen Fidel y Raúl Castro. Los demás hemos sido los perdedores. Los que no estaban de acuerdo con la revolución o querían emigrar, les llamaron ‘gusanos’. Las familias se dividieron y les impidieron tener trato con los parientes en Estados Unidos. El resultado es lo que vemos hoy, un gran número de cubanos intolerantes hacia los que piensan diferente, muchos quieren emigrar, las mujeres no desean tener hijos en su patria y, en general, una gran indiferencia ciudadana hacia los problemas de su país”, señala un sociólogo habanero.

Con información – Reuters/Diario las Américas 

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