Correa se distancia de Maduro y pide elecciones en Venezuela

Venezuela's President Nicolas Maduro (L) and Ecuador's Rafael Correa greet the crowd from a balcony of the Carondelet presidential palace in Quito, on September 21, 2015. Correa and Uruguayan President Tabare Vazquez will participate in a meeting with Maduro and Colombian President Juan Manuel Santos on their border crisis. The leaders of Ecuador and Uruguay, pro tempore presidents of the Community of Latin American and Caribbean States (Celac) and the Union of South American Nations (Unasur) respectively, have been working to mediate the ongoing border conflict, which began August 19 when Maduro ordered the closure of part of the countries' shared border, saying Venezuelan military were attacked during an anti-smuggling operation by Colombian paramilitaries. AFP PHOTO / RODRIGO BUENDIA

ABC | El presidente saliente de Ecuador, Rafael Correa, ha defendido que la celebración de elecciones es una posible vía para resolver la crisis política que sufre Venezuela, desmarcándose así del Gobierno de Nicolás Maduro, al que siempre ha apoyado en el ámbito regional. «La situación debe resolverse por el diálogo y las vías democráticas, por medio de elecciones también», manifestó Correa a la prensa tras la reunión que mantuvo el miércoles con la vicepresidenta argentina, Gabriela Michetti, en Buenos Aires, donde se encuentra de visita oficial.

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Correa ha admitido que la situación en Venezuela es «preocupante», pero aclaró que no comparte la posición del Ejecutivo de Mauricio Macri, que ha atribuido toda la responsabilidad a Maduro y sus seguidores. «Muchos casos de violencia -quedó comprobado- han sido de la oposición», subrayó, según informa el diario Clarín.

l líder izquierdista, que el próximo 24 de mayo abandonará el cargo tras una década para ceder el mando a su antiguo vicepresidente Lenín Moreno, ha sido uno de los principales aliados del chavismo, pero en los últimos años, con el ascenso de Maduro al Palacio de Miraflores, ha adoptado un discurso más crítico.

Sin embargo, sus palabras aún están lejos de las posturas defendidas por otros países de la región, entre ellos Argentina, que denuncian la existencia de una dictadura en Venezuela y abogan por una intervención de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La tensión política en Venezuela alcanzó un nuevo pico el pasado marzo, cuando el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) despojó de sus poderes a la Asamblea Nacional -controlada por la oposición desde diciembre de 2015- y dejó sin inmunidad parlamentaria a los diputados. El Gobierno de Maduro ordenó dar marcha atrás en ambas decisiones, algo que el TSJ cumplió, pero la oposición y la Organización de Estados Americanos consideran que se ha producido una «ruptura del orden constitucional» que requiere elecciones anticipadas.

Desde entonces, la Mesa de Unidad Democrática (MUD) no ha dejado de convocar manifestaciones multitudinarias que han acabado en duros enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Hasta ahora, 43 personas han muerto, incluidos adolescentes, y miles han sido detenidas.

Autogolpe

Maduro ha convocado una Asamblea Constituyente por considerar que es la única forma de devolver la paz a Venezuela. La MUD, por su parte, ha denunciado que de esta manera el chavismo pretende consumar el «autogolpe» que comenzó con las polémicas sentencias del TSJ. La Asamblea Constituyente estará formada por 500 ciudadanos que serán elegidos en las próximas semanas «a través del voto universal, directo y secreto», de los cuales la mitad, 250, saldrán de sectores de marcado corte oficialista, según ha detallado Maduro.

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