Medicamento a base de cannabis reduce las convulsiones epilépticas

Por Matthew Burgess, Jason Gale (Bloomberg)

A Todo Momento – Infobae | Una droga elaborada a base de cannabis redujo a la mitad la frecuencia de crisis convulsivas en pacientes en la fase terminal del síndrome de Dravet, una forma rara y devastadora de epilepsia que resiste a los fármacos.

En un estudio financiado por GW Pharmaceuticals, el promedio mensual de convulsiones bajó de 12,4 a 5,9 en niños que tomaron una solución oral del Epidiolex cannabidiol, que produce la compañía. En comparación, sólo hubo un descenso ligero entre los pacientes que tomaron placebo.

Los resultados de la prueba controlada aleatoria (conducida por investigadores en Nueva York, Londres, Chicago, Filadelfia, Miami, París, Melbourne y Boston) se publicaron en The New England Journal of Medicine.

Aunque los pacientes que recibían Epidiolex tenían tres veces más probabilidades de experimentar efectos secundarios, incluyendo somnolencia y diarrea, el 5% de los que tomaron el medicamento no sufrió convulsiones durante el período de estudio, en comparación con ninguno en el grupo placebo.

Ingrid Scheffer, directora de neurología pediátrica de la Universidad de Melbourne.
Ingrid Scheffer, directora de neurología pediátrica de la Universidad de Melbourne.

Los resultados podrían ayudar a que GW Pharmaceuticals, de Cambridge, Inglaterra, obtenga la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA) para Epidiolex cuando presente la solicitud a mediados de 2017.

“Quiero que se apruebe y quiero que se comercialice”, dijo Ingrid Scheffer, directora de neurología pediátrica de la Universidad de Melbourne y coautora del estudio. “Es maravilloso que tengamos otro medicamento que podamos usar para estos niños tan enfermos”.

GW Pharmaceuticals, fundada por su presidente Geoffrey Guy en 1998, ha incrementado su valor en más de 1.000% desde que sus certificados de depósito estadounidenses comenzaron a cotizar en el Nasdaq en mayo de 2013.

Los productores de cannabis y las compañías farmacéuticas han apostado por la marihuana medicinal como la próxima fuente de tratamiento contra el dolor, a medida que países como EE.UU., Canadá y Australia flexibilizan las normas sobre su uso. Australia simplificó las normas de importación de cannabis en febrero, para intentar la creación de un sistema estructurado e integrado en el que los fármacos cannabinoides se traten como cualquier otro medicamento. Esto dio lugar a un aumento en las reservas locales de marihuana.

(Istock)
(Istock)

El cannabidiol (CBD) es un compuesto purificado derivado de semillas, los tallos y las flores de cannabis. Los estudios demostraron que, si bien funciona en los receptores cannabinoides del cerebro, no tiene las propiedades psicoactivas del tetrahidrocannabinol (THC). Además de su aplicación para el alivio del dolor, los científicos estudian su potencial para tratar una gama de condiciones que van desde el autismo y la adicción a los opiáceos hasta el Mal de Parkinson y la esquizofrenia.

El último estudio valida el uso del cannabis medicinal y podría estimular más investigación académica, dijo Chris Kallos, un analista de salud de Sydney en Morningstar Australasia Pty. “Abre camino para más investigaciones acerca de otros usos”, dijo.

El síndrome de Dravet es una forma genética de epilepsia crónica que resulta en un trastorno cerebral potencialmente letal. Lo causan principalmente mutaciones en el gen SCN1A y se da en alrededor de 1 persona cada 15.700 en EE.UU.

El estudio, realizado en 120 pacientes de 23 centros estadounidenses y europeos, no encontró que Epidiolex produjera una reducción significativa en la frecuencia de crisis no convulsivas, lo que sugiere que el cannabidiol beneficia solamente a pacientes con síndrome de Dravet que presentan convulsiones.

“Este es sólo para un síndrome específico y hay muchas formas de epilepsia“, dijo Scheffer, quien también es directora de Pediatría en el Hospital de Austin en Melbourne. “Creo que será relevante para muchas otras epilepsias, y necesitamos pruebas para ver eso”.

Vía Infobae

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