Editorial El Nacional | Los colectivos y las FAN

Tanto al general Néstor Reverol como al general Vladimir Padrino López, dos ministros militares, uno de Interior y Justicia y el otro del Poder Popular para la Defensa, les preocupa muy poco que en las calles de las principales ciudades de Venezuela circulen en motos y actúen a sus anchas grupos de civiles armados hasta los dientes sin que nadie les diga nada. ¿Será que los militares les tienen miedo o que forman parte de un plan diabólico que deposita en ellos el trabajo sucio de atemorizar, golpear, disparar y matar a los integrantes de la oposición sin que las fuerzas oficialistas den la cara? El alto gobierno debe asumir sus responsabilidades y nunca delegarlas en bandas criminales, si así fuera el caso. Ya nadie se traga la mentira de que son grupos aislados porque todos los ciudadanos saben donde y como actúan, han presenciado sus acciones y sufrido sus embates. Estas bandas han sobrevivido por la complicidad del gobierno y de algunos de sus ministros que supuestamente les dan protección, armas y municiones para que estén listos para actuar en el momento en que se les indique.

Los ciudadanos se preguntan ¿qué pasaría si quienes integran esos grupos y bandas armadas fueran militantes de la oposición? ¿Los dejarían poseer armas de gran calibre, imponer sus propias reglas en zonas populares, circular en motos sin la respectiva placa identificadora y cerrar el paso incluso a la GNB o la PNB por las zonas que controlan? Muchos periodistas son testigos de como integrantes de estas dos fuerzas represivas se niegan a penetrar más allá de ciertos límites que imponen los propios grupos armados. De esa manera el control del orden público, el tránsito a ciertas horas, la protección a los comerciantes y el castigo inmediato a quienes no respetan los códigos de conducta elaborados por ellos, queda en sus manos y no del gobierno.

Basta con recordar que el último de los generales que tuvo el valor de dar la cara ante los colectivos y combatirlos fue relevado de sus responsabilidades y condenado al ostracismo. Nos referimos al general Rodríguez Torres, quien supo ver el peligro de estos grupos armados que, en un momento dado y por su propia naturaleza anárquica, pueden cambiar de bando y de rumbo. De hecho, es potestad de los mercenarios pelear a favor de quienes les paguen mejor, la historia está llena de muchos de estos hechos.

De acuerdo con el general Padrino López, aquí hay “civiles y militares, gente buena, decente, que lamentablemente han caído abatidos por la violencia, 22 de los 36 fallecidos, 61%, han sido fallecidos por la acción de las armas. Pero … las fuerzas del orden público en Venezuela cuando van a controlar el orden público no usan armas letales, eso ya quedó en el pasado” (sic). ¿En qué mundo vivirá mi general? Por su parte, el general Reverol responsabilizó (según la agencia Efe) a la diputada opositora Yanet Fermín, de Margarita, por la violencia ocurrida el lunes en esa zona. Dijo que hay “18 detenidos, cuatro de ellos menores de edad”. Parece que el imperio los recluta desde que nacen. Lo cierto es que hasta hoy no hay un solo integrante de un “colectivo” herido o preso.

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