La mansa calma de San Juan De Los Morros

(Redacción A Todo Momento – Brian Segura) Ataviada con un chal bordado, de un colo marfil parecido a las memorias diáfanas, la señora Eugenia pasea por San Juan De Los Morros bajo sus grandes árboles chaguaramos. Camina hasta la Plaza Bolívar y ahí se sienta, quieta, como esperando que los aires de la ciudad la invadan y le devuelvan algo que ella siempre pierde, cada día.

Bajo las nubes de la ciudad sólo hay brisas de quietud, de una mansa sensación de paz que va acompañada de su gran arco de la época colonial, de su cementerio discreto y lleno de gente que hace siglos observa las nubes pasar una por una, todos los días.

Eugenia se sienta y observa el cielo. Observa las nube, como preparándose para ese día que presiente cerca. San Juan De Los Morros es su calma terrenal.

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