Grupo LGBT solicita asilo en la frontera México – EE. UU.

(A Todo Momento) – Un grupo de indocumentados transexuales y homosexuales provenientes de México y Centroamérica solicitó hoy asilo político en EEUU delante de una garita en la frontera, tras asegurar que es víctima de violencia y vive bajo amenazas de muerte por su orientación sexual.

Los 16 inmigrantes que llegaron hoy a una garita en Arizona forman parte de la “Primera Caravana Trans-Gay”, que comenzó su recorrido el pasado 25 de julio en Centroamérica y desde entonces ha cruzado el territorio mexicano, en donde se les unieron más miembros de la comunidad Lgbt, hasta llegar a la ciudad fronteriza de Nogales, en el estado mexicano de Sonora.

“Cada individuo presentara su caso personal, pero la idea como grupo es argumentar ante el Gobierno de Estados Unidos la falta de atención y los peligros constantes que viven en sus países”, dijo a Efe Nakay Flotte, representante del grupo Diversidad Sin Fronteras que asesora a los miembros de la caravana.

Lea también: Empresa de ropa quiere “recuperar” la esvástica para la población LGBT

Los miembros de la caravana pidieron a la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no ser enviados a un centro de detención y que se les permita salir en libertad bajo fianza mientras se dirime su petición de asilo político.

“Sabemos de muchos casos de miembros de la comunidad Lgbt que han sido abusados en los centros de detención y no queremos que se reproduzca la violencia que ya han vivido en sus comunidades y en su camino a la frontera”, dijo Flotte.

Los inmigrantes transgénero y homosexuales, originarios de Nicaragua, El Salvador, Guatemala y México, dijeron haber solicitado un estatus de protección, pero el pedido les fue negado por el Gobierno mexicano.

Los miembros de la comitiva aseguraron que en ese país fueron “víctimas de persecución y abuso” por parte de agentes de la Policía federal y el ejército, además de discriminados por el Instituto Nacional de Migración.

“Muchas de ellas son sobrevivientes de amenazas de muerte, abuso físico, sexual y emocional”, enfatizó la activista.

Entre quienes solicitaron asilo político figuró Sasha, de 20 años y originario de Honduras, y quien afirmó haber vivido “en carne propia la discriminación y la violencia por parte de las pandillas de los “maras” en Nicaragua”.

EFE

Escribe tu opinión