Crean observatorio en Medellín contra la violencia hacia los Lgbti

(Redacción A todo Momento) Antioquia ocupa el deshonroso primer puesto en el número de homicidios de personas de la comunidad Lgbt por departamentos en Colombia, según la Ong Colombia Diversa. En 2015, fueron 22.

Cifras que son el resultado de derechos de petición, cruces de bases de datos y búsqueda en la prensa, entre otras estrategias para recopilar y depurar las estadísticas.

Indicadores que no son del todo completos en Medellín y el Departamento, según señalan miembros de colectivos que defienden los derechos de esa población.

Para visibilizar las problemáticas que enfrentan, pero también para discutir soluciones se presentó ayer en la ciudad el observatorio ciudadano de derechos humanos de población Lgbt de Medellín.

Desinformación

Predomina la desinformación y escasea seguimiento a los casos de las diferentes formas de violencia que vive la comunidad Lgbt, señalaron algunos voceros.

Julio Londoño, miembro del colectivo Panteras Rosa, sostuvo que se quieren documentar y sistematizar los hechos violentos contra los miembros de la comunidad.

Además, se busca adelantar un seguimiento a la respuesta institucional en lo local, regional y nacional.

Asimismo, evidenciar las diferentes formas de violencia e invitar a la comunidad para que reclame sus derechos.

Algunas entidades oficiales entregan algunos informes, no obstante, la información recibida no ofrece la suficiente respuesta a las problemáticas que se enfrentan. “Trabajamos para tener un panorama territorial de las violencias”, sostuvo Londoño.

Desde la población Lgbt se hizo un llamado a la ciudadanía porque se pretende articular los diferentes sectores de la sociedad.

Daniela García, miembro del colectivo mujeres transgénero, reveló que en el observatorio se conjuga el trabajo conjunto de cuatro organizaciones: Antioquia Trans, Colectivo Académico Invisible, C.a.i.n.; Lestorbamos y Panteras Rosa.

García pidió a los medios de comunicación no referirse a los miembros de la comunidad con un alias, porque está relacionado con la delincuencia. “Existen unos delincuentes, pero no todos lo son”, expresó García.

“Si una persona tiene un nombre en el documento de identidad, pero si se trata de evidenciar su orientación sexual, debe aclararse que tiene el registro con un nombre no obstante, se le conocía dentro de la comunidad con otro”.

Al subregistro se suma, también, el desplazamiento forzado de personas por su orientación sexual. Desalojo motivado por las organizaciones al margen de la ley que tienen incidencia en los diferentes territorios.

Denuncian los líderes que las instituciones educativas, los contextos laborales y el espacio público, en muchos casos, se convierten en ambientes hostiles. El observatorio fue presentado ayer en el salón Concejo de Medellín del Museo de Antioquia.

Vía El colombiano

Escribe tu opinión