Chávez y Maduro… ¡Los antilulas!

Por, Leandro Rodríguez Linárez

Independiente de las presuntas acusaciones en la esfera de corrupción que posterior a la entrega de sus 8 años de mandato presidencial son atribuibles a Luis Ignacio Lula da Silva, éste tiene un logro incuestionable, digno de recibir un nobel en esa categoría sí la hubiese, difícilmente comparable con gestión presidencial alguna en cualquier país: Sacó de la pobreza a más de 20 millones de ciudadanos. Lo destacable es justamente eso “sacó”, hoy son ciudadanos brasileños independientes, ajenos de la indignante esclavitud electoral que hilvanan furtivas “políticas sociales”.

Ahora bien, mal podríamos aseverar que Lula es culpable o inocente, lo único que pudiéramos colegir es que esas acusaciones tienen al menos un tratamiento institucional, que en comparación con Venezuela, las instituciones públicas de Brasil son suficientemente autónomas, cuentadantes de sus ciudadanos, en nuestro país éstas son burdas oficinas del Psuv y el pueblo debe arrodillárseles, discúlpenme lo soez del comentario pero no le resta veracidad. Lula y sus detractores ejercen plenamente sus pertrechos jurídicos, ajustados al debido proceso, apelando a todos sus derechos, con tribunales ocupados por profesionales de la ley, no militantes de partidos…veremos qué pasa, pero la obra social de Lula, indistintamente de lo que ocurra en este caso, quedará signada por los logros de Estado que alcanzó.

Valga decir, todas las corrupciones son malas y deben ser castigadas aleccionadoramente con penas similares a las impuestas por crímenes de lesa humanidad, pues un gobernante corrupto no se roba dinero, se roba escuelas, hospitales, le quita medicinas a los enfermos, priva de infraestructura a las regiones, salarios a los empleados y jubilados del Estado, perjudica a niños, ancianos, merma el futuro de la nación.

Chávez y Maduro son la antítesis de Lula, siempre hemos sostenido que el chavismo en el poder ha sido un fracaso financiado, producto del boom petrolero más alto y sostenido de la historia, bastó la caída del precio del barril para que se desnudara la “revolución”, se acabó el financiamiento, quedó solo el fracaso, la pobreza repotenciada.

El gobierno se autoengrandece mediáticamente de sus “logros sociales” a través de Misiones sin permitir ningún tipo de auditorías, ni a las que constitucionalmente están obligadas por parte de la Asamblea Nacional, se “protegen” por tribunales que desparpajadamente prohíben se difunda información sobre actos de corrupción ¡Increíble! El gobierno maneja discrecionalmente cifras y estadísticas que son impalpables, que no se corresponden con la agotadora mil millonada entrada de divisas con que aún cuenta el país.

Hoy se esclaviza a los pobres con supuestas “políticas sociales” a cambio de militancia, de asistencia a mítines, marchas, concentraciones y voto obligado, no se les prepara ni otorgan herramientas para que dejen de depender del gobierno, se independicen, dejen de ser dominables… al contrario, se les fortalece su “pobreza dependiente”, lo que ocurre con la GMVV es un digno ejemplo de esa avinagrada manipulación. La superación de la pobreza llevada a cabo por Lula es una obra que debemos exigir los venezolanos a nuestros gobernantes. NP

Escribe tu opinión