O pasa la ayuda humanitaria o aplican R2P | Por Armando Martini

Foto: @LesterToledo

(A Todo Momento) — El problema no es una invasión, que nunca debe descartarse, pero con pocas posibilidades, la Casa Blanca está mejor informada y no despilfarra dólares. Sabe que, para el presidente encargado, la opción es ganar si la dictadura permite el ingreso pacífico de la ayuda humanitaria, si los militares consienten o la ciudadanía les pasa por encima y se impone. O si por algún milagro demoníaco el auxilio nunca pasa y termina pudriéndose en Cúcuta, islas del Caribe o Brasil, ¿quién podrá culpar a Guaidó?
Dirán que se le fue la mano, confió demasiado, los militares no le hacen caso o que los estadounidenses lo apoyan, pero no irán demasiado más allá. Señalarán lo que quieran, excepto que no cumplió su palabra, hizo lo que pudo, el socorro humanitario es una necesidad que no puede ser objeto de negociación.

La grave situación que padece Venezuela está llegando a su fin. La dicotomía entre lo legítimo e ilegítimo solo se resolverá asumiendo posiciones de valentía y coraje histórico. Obedecer el mandato de la Constitución Bolivariana de Venezuela que en su Artículo 187, numeral 11 señala corresponde a la Asamblea Nacional: “autorizar el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país”, y asumir con arrojo el principio de Responsabilidad de Proteger (RtoP o R2P), un compromiso político global respaldado por todos los miembros de Naciones Unidas en la Cumbre Mundial de 2005 sobre prevenir genocidios, crímenes de guerra, limpiezas étnicas y crímenes de lesa humanidad.

El que pierde es el régimen y lo saben el que anda con un garrote como Trucutú y el Jefe que dicen se enredó dentro de un tanque ruso envuelto en un chaleco antibalas talla XXXL, usando un casco para tanquistas, diseñado para proteger la cabeza de vaivenes.
No gana la dictadura empeñada en malgastar popularidad, todo le sale mal, al usurpador se le apaga la luz en pleno discurso frente a las cámaras, la revolución es quedarse paralizado a cada rato, y hasta parece que una de estas noches aciagas un meteorito cruzó el cielo venezolano cayendo por Valencia y los mal pensados, no pueden evitar que se les venga encima la teoría aquella de la muerte de los dinosaurios por culpa de un bólido encendido. A lo mejor fue un invento de Lacava solidario con el que cayó en Pinar del Rio, Cuba.

El castrismo chavista no da pie con bola, quizás sea cosa de pajaritos que jamás le hablaron de verdad como aseguró en un encuentro de patio barinés, o le conversaron y después más nunca. La que sí aparece hoy y le respira al cuello es un águila calva de malas pulgas. Gobierna tan mal que pierde petróleo, amigos en el exterior y, por andar de arrogante, prepotente y necio, ahora tiene el rollo de la ayuda humanitaria, y esa pelota quema.

El ilegitimo usurpador ha podido decir algo como: “si quieren malgastar sus reales, que nos manden ayuda humanitaria y quien quiera vaya a recogerla…”, ¿se acuerdan cuando Henrique Capriles le dijo que recogieran bonos, bolsas CLAP y recibieran todo lo que quisieran regalarles para después votar sin angustias porque frente a la maquinita nadie los veía, que no tenía sentido ponerse cómicos y rechazar regalos? Este régimen emulándolo ha podido decir lo mismo, Maduro pudo haber dado la orden para que colectivos y castrenses hicieran algo útil coordinando el reparto y participando del agradecimiento.

Pero no, a los altaneros se les atragantó la soberbia, el tirano se empecinó en una mentira que no creen ni siquiera los maduristas en las zonas populares y en afirmar que aquí no entrarían limosnas como paquetes de ayuda, ni medicinas, alimentos o nada, que se las den a los cucuteños.

¿Qué creerá Maduro y pensará la gente que cobra los bonos cuando por fin llegan, y sumados si llegaran todos juntos no alcanzan para alimentar una familia civil, militar o policial? ¡Y encima ahora parece que hasta los pemones se molestaron y dicen enfrentarán al Gobierno si no dejan pasar la ayuda humanitaria!, ¿dónde anda la diputada comunista disfrazada de indígena?
El apoyo humanitario terminará pasando, militares y familias la necesitan, la ciudadanía hambreada y encarajinada pasará por encima de quien aspire interponerse. En el derecho internacional no se considera la asistencia humanitaria una violación a la soberanía, usarlo como excusa es vil e infame manipulación. Quizás los jefes oficialistas y demás líderes empecinados en equivocaciones se les ocurra por fin que mientras más tarde en llegar la ayuda humanitaria más se hablará de ella, más deseada será y más se alimentará la figura de Juan Guaidó.

Los devotos de la estulticia y practicantes de la sandez, pactos, negociación, componendas tras bastidores con chavistas, maduristas bandidos y tracaleros cubanos castristas no son de interés colectivo, por el contrario, son repudiados, sean gobierneros y/o presuntos opositores. La ayuda humanitaria es importante, vital, pero el problema primordial de vida para los ciudadanos, es la salida de Maduro. Sin él hay república, con él desastre y miseria.

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El país percibe un sálvese quien pueda de ambos lados, de los tiranos, criminales que tienen las manos manchadas de sangre y bolsillos rebosantes de robos; y el de los sinvergüenzas, descarados, complacientes, cohabitantes que le han hecho el juego a esta ignominia privilegiando sus intereses personales y partidistas, que hasta hace pocos días apostaban a que no se diera y fracasara el cumplimiento del artículo 223 y ahora juegan duro en contra del R2P. Si la ayuda humanitaria no pasa, la Asamblea Nacional tiene el deber insoslayable de aprobar el articulo 187 numeral 11 de la Constitución Bolivariana de Venezuela y activar el principio de Responsabilidad de Proteger (R2P) de las Naciones Unidas. ¡Vamos Venezuela!

@ArmandoMartini

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