Atrapada en una jaula ¿Me entenderán?

(Redacción a Todo Momento – Daniel Díaz) En el pretérito, o en el presente, incontables veces me he visto atrapada, como si estuviera en una jaula, con la puerta abierta. Estoy allí paralizada, sin poder convencerme a mi misma de salir, de que puedo escapar, de que debería largarme, todo porque la incertidumbre no me deja, y me siento en ocasiones impulsada a escapar, a correr con furor, pero entiendo, que, en el futuro, esta no habría sido la primera vez, que ya he conocido otras jaulas, distintas, que he decorado a mi gusto, que me han refugiado, que he evitado alegremente hasta el punto de inflexión, pero de las que finalmente, decido escapar, de nuevo. Todos afuera de ellas, van de lado a lado, pensando en sus propios asuntos, cada uno de camino a un agujero distinto en donde meterse para acurrucarse en posición fetal, ocultos debajo de el, en plena lluvia caliente. De vez en cuando otros viajeros y yo cruzamos palabras o un gesto, compartimos algo, sale a relucir el lado humano en todo nuestro proceso robotizado, y cada cierto tiempo, me detengo, en medio de todo el caos, y detallo todos aquellos rostros ajenos buscando su mirada, trato de perderme en ella, ojos que parecen laberintos a resolver, llenos de distinciones dentro de sí, miradas que susurran, hablan y gritan cada una en su propio idioma, emociones que se hacen visibles a travez de la pupila y me cautivan, pero no matan la curiosidad, nunca responden la pregunta que se posa ante mis propios ojos. ¿Me entenderán?

Escribo desde el anonimato.

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