Artículo 925 ¿Abandonamos a Venezuela sin emigrar?

(Nota de Opinión) Por: Leandro Rodríguez Linárez El gran problema del país es que el venezolano cree que la problemática política y económica que nos está estrangulando es causada por los gobernantes/políticos, más aún, cree que la solución debe provenir de estos ¡Allí está el error! el gobierno no hará nada para cambiar a Venezuela, es el pueblo el que está obligado hacer indignantes colas por medicinas y alimentos, a retar diariamente la inseguridad, ellos (los gobernantes) ¡están gozando! disfrutando la abundancia propia del manejo discrecional de los recursos del país y de la institucionalidad.

La oposición se encuentra acorralada por instituciones que, no solo la desconocen, la criminalizan en todos sus actos por más constitucionales que sean, así de la oposición no se puede esperar efectos a corto plazo. En consecuencia, la salida a este pandemónium país debe ser social.

 Sí ¡Social! a través de la exigencia/presión popular, parece poca cosa, un asunto idílico o platónico, pero es la panacea, debemos dejar de ser pendejos chavistas y pendejos opositores para ejercer lo único que realmente somos todos ¡Venezolanos! Se trata de presionar a todos gobiernos; los locales, regionales, al nacional, exigir seriedad, atención a nuestras necesidades reales y sentidas, que se deje la desaforada predica de excusas donde sobran subterfugios sin culpables, los que han inculpado no soportan un análisis jurídico imparcial, los desafueros son tan evidentes que un estudiante del primer año de derecho, un aficionado a  la abogacía, los determina con facilidad.

 Ahora bien, mucho preocupa la fuga de talento, de generación de relevo, la emigración de todo tipo de venezolanos, los acuciosos advierten que la cifra de personas que han abandonado el país oscila los dos millones, sin mencionar las empresas, las inversiones y todo tipo de factores esenciales para reactivar nuestra nación, hacerla próspera. A pesar de ello, ese no es el tema principal de este artículo, esta vez nos preocupa el abandono del país por parte de los que aún vivimos aquí.

 La difícil coyuntura patria ¡tan mala como nunca antes! obliga a los habitantes de este desbaratado país a preocuparse y ocuparse privilegiadamente por lo familiar, lo personal, difícilmente se le inyecte al interés nacional tiempo o recursos, lo disponible es solo para el círculo social más próximo; hijos, padres, pareja. La caotización de la economía aunado al nulo efecto positivo de las acciones llevadas a cabo por gobernantes y políticos en general impulsan esta auto-destructiva apatía, la desesperanza país… lo cual es sumamente grave.

Es grave por cuanto nuestra democracia está a punto de perecer, se encuentra comatosa, los gobernantes se han auto-proclamado el epicentro de Venezuela y el pueblo lo acepta, se hacen llamar y tratar como comandantes de civiles, líderes supremos y eternos ¿Qué sociedad democrática permite semejante trato? ¡Ninguna! Solo nosotros y vemos los resultados. El cambio necesario no es de gobierno ni de políticos ¡Es de mentalidad! debemos desidiotizar nuestra cultura política. 

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